Roma
Conociendo a Roma
Es una chica menudita, de 34 años, alta, rubia y de ojos verdes pero tan transparentes que a veces no hace falta que diga nada.
Soñadora, optimista y con tantas ganas que a veces el fuego interior la sobrepasa. La rutina la agobia y siempre está buscando eso que la encienda para sentirse viva. No para un segundo, está siempre queriendo hacer, trabajos, planes, amigos, dibujos, libros, todo quiere hacer, siempre.
A veces le toca frenar y lo hace, se escucha, se conoce y cuando el cuerpo le pide paz, ella le agradece y se lo da.
Ella no cree en el amor de cuentos, ella cree en el real, en el de a dos, en el que es compañero, el que da risa, cosquillitas, felicidad, emoción, en el que banca siempre y en el que se dice las cosas. Ella no lo busca, ella va caminando la vida liviana, tratando de encontrar su mejor versión. Ella se va buscando, para conocerse siempre un poco más. En esa búsqueda se va cruzando con gente, con gente que le enseña y se va de su vida (y es mejor así) y con gente que se queda y le cambia, la llena, le da vida.
Es Argentina pero hace varios años decidió irse a probar suerte a otros lugares. Vivió en distintos países y ahora está en España. Los que la conocen saben que lo que más extraña es a sus hermanos, que son todo en su vida. Ella es la mayor de cinco, por lo que es sobre protectora con los suyos y muy generosa.
Por suerte, hace casi dos años su hermana Cleo se instaló a 15 minutos caminando de donde vive ella, claro que la vida le cambio. Vivir en el exterior no es fácil y que una de sus hermanas viva cerca es TODO.
Tiene muchos amigos y la suerte de haber viajado y seguir haciéndolo casi cada vez que puede. Trabajo de casi todo y sigue buscando su lugar. Ahora está en un café que le da dinero para mantenerse y tiempo para enfocarse en sus proyectos.

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