La magia existe para quienes creen en ella
Esa tarde se volvió en otra y otra y otra..
No podían separarse, no podían dejar de hablar, de verse. Sentían una atracción casi irreal. Aún no había pasado nada físico entre ellos pero su conexión iba mucho más allá.
Eran lo primero en lo que pensaban cuando se levantaban y lo último cuando se iban a dormir. De hecho, eran la primera persona con la que hablaban y la última.. era algo que a ninguno de los dos le había pasado nunca.
No podían no contarse cada cosa que les pasaba durante el día, hasta la baldosa floja que piso Roma una mañana yendo al trabajo o el plantón que le dio un paciente a Nico, para el que había madrugado especialmente.
Se sentían dos adolescentes emocionados por tener “eso” tan especial con un otro, era eso también los que lo ponía nerviosos cuando pensaban en dar el siguiente paso. Pero siendo sinceros, ninguno de los dos aguantaba más. Porque más allá de la conexión que tenían, se encantaban desde el minuto uno y ya no podían disimularlo más. Cada vez que se veían hacían cualquier cosa con tal de tocarse, de rozarse, de estar cerca, de sentir el perfume del otro.. ya no podían contener las ganas y, de hecho, no sabían porqué lo estaban haciendo.. o si, tenían miedo que todo cambiara después de que avanzaran. Pero lo que no sabían era que Se abría todo un nuevo mundo de posibilidades que no esperaban.
Continuará…
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